Es en el paso de la neblina, que los cuerpos se contraen y ralentizan el paso. Es un cuerpo que aparece y desaparece entre la densidad de la neblina.
Es en la lentitud donde el tiempo se desdobla, donde el hongo crece y la gota del rocío caen. Es en la duración donde algo aparece o desaparece delante de los ojos que contemplan. La lentitud es un paisaje que se transforma sigilosamente.
Es en el tiempo de las cosas, en el acontecimiento de lo sutil, silencioso, que aparecen los acontecimientos más potentes.
Investigar la lentitud es un ejercicio de observación, de silencio y de profunda escucha al transcurrir. En su sentido más subjetivo y más contestatario. Vivir fuera del tiempo de la producción capitalista y experimentar a través del cuerpo otros ritmos que atraviesen la piel, el movimiento y la psique.